Éxodo 33: Moisés se encuentra con Dios

Este pasaje que contiene la oración de Moisés a favor de su pueblo es uno relevante a la situación actual de muchos en nuestros días.  Lo primero que impresiona es la idea de la autoridad y respeto que tenía Moisés ante los ojos del pueblo.  El pueblo había pecado con el becerro de oro y por lo tanto sabía que su única esperanza era que Moisés, en su función sacerdotal, intercediera por ellos, antes de que mas castigo de Dios se derramara sobre el pueblo.  Dice el versículo 8: “Y sucedía que cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y cada cual estaba en pie a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba en el tabernáculo.”  Esta es la autoridad de un siervo de Dios.  Tal vez lo mas cerca a esto en nuestro tiempo lo es el Rev. Billy Graham que hasta Presidentes han ido a visitarlo.  Eso no se gana de inmediato.  Esto se gana con el tiempo, el trabajo, la integridad y una entrega total al Señor.

El segundo elemento que impresiona es la relación de Moisés con Dios.  Esta relación era única.  Dios habla con Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero.  ¿Pueden imaginarse el hablar con Dios directamente como si estuvieras hablando con un conocido de mucho tiempo?  Bueno, de eso se supone que trate la oración pero no creo que haya muchos que hayan pasado por una experiencia similar.  Pero sin lugar a dudas es algo que podemos aspirar.  Y no solamente el ejemplo de Moisés es el que hay que seguir porque el pasaje nos da otro modelo.

Josué, desde joven, siempre fue fiel a Dios y a su líder.  El tenía sus prioridades bien claras.  Primero era Dios, segundo Dios y tercero Dios.  La presencia de Dios estaba en el Tabernáculo de reunión y por lo tanto Josué iba a estar cerca de allí.  Josué quería la bendición de Dios y sabía que cerca de él es el lugar de la bendición y por lo tanto de aquel lugar no se iba el a mover porque no iba a perder la oportunidad de estar cerca de Dios.  ¿Tenemos las prioridades correctas?  Yo deseo buscar de Dios, conozco el lugar de bendición y lo que tengo que hacer es consistentemente quedarme allí hasta que el venga.  ¡Señor, ayúdame y ten misericordia de mi!

Ahora llegamos al ruego.  Moisés es el modelo del pastor que cuida el rebaño.  Porque una oveja (o una cabrita) es cabecidura, el pastor no la va abandonar.  La oferta de Dios era tentadora, comenzar de nuevo, pero Moisés estaba comprometido con el pueblo que Dios le había permitido sacar de Egipto.  Como buen líder, él pone el bienestar del pueblo como una prioridad en su vida, y ruega a Dios que se recuerde que es su pueblo. Es sorprendente lo que sucede, Dios le dice a Moisés: “. . . haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.”  ¡Cómo Dios por un hombre que a hallado gracia ante sus ojos bendice a todo un pueblo!  ¡Qué gran responsabilidad para nosotros!  Es nuestro deseo agradar a Dios, ser beneficiario de su gracia y que nos conozca por nuestro nombre.  Me imagino tener ese tipo de relación con Dios.  Conocer íntimamente a mi Creador, Señor, Cristo y Dios.  Nunca se nos debe olvidar que nos debemos al pueblo de Dios y que debemos interceder delante de Dios por su bienestar. ¡Qué gran obligación!

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Filed under Oraciones de la Biblia

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