Génesis 13: Abram y Lot eligen tierras diferentes.

Luego de la experiencia en Egipto, Abram regresa a Canaán, que es la tierra que Dios le ha prometido.  La principal ruta comercial de Canaán corría de norte a sur, cruzando Siquem, Bet-el, Hebrón y Beerseba.  Estos lugares aparecen desde este punto una y otra vez en la historia de la obra de Dios.  Es en esa área donde la conversación sobre tierras y territorios sucede entre Abram y Lot.  El patriarca era Abram, Lot era su sobrino, así que Abram tenía derecho a escoger y ordenarle a Lot hacia donde debía marcharse.  Sin embargo, Abram le da a escoger a Lot y él decide escoger las mejores tierras, las más fértiles para él.  No creo que lo pueda culpar.  Al fin y al cabo, Abram le dio a escoger, porque no escoger lo mejor.

Vez tras vez, esta figura se ve en las escrituras.  La idea del camino ancho, la apariencia de prosperidad, al fin y al cabo, nos lleva a la destrucción.  No creo que esta historia sea simbólica, está relatando unos hechos, pero solamente lo menciono porque estoy seguro que Lot nunca pensó que el camino de la prosperidad lo iba a llevar a la destrucción.  El autor bíblico nos dice: “Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.”  Ahí se nos da la idea de que esto no va a terminar bien.

A veces nos sentimos tentados a escoger el camino más fácil, el que parece que es más próspero, aquel que nos llevará a la felicidad en esta tierra.  No es que crea que hay nada malo en el usar nuestra mente para escoger lo que nos parece mejor.  El problema surge cuando el aparente mejor camino no necesariamente es el que mas nos conviene.  Esto se debe a que el mejor camino es aquel que Dios quiere que nosotros tomemos, no el que nosotros queramos tomar.  Ya sea el ancho o sea el angosto, el mejor camino es aquel que Dios desee para nosotros.   Así que el mejor consejo que me puedo dar es el siguiente, olvida  cuál es el mejor, y solamente trata de entender cual Dios quiere que tu tomes.

En términos materiales, a Lot inicialmente le fue muy bien.  En términos espirituales, esa selección lo iba a alejar de la bendición de Dios siendo primeramente secuestrado, teniendo que ser salvado por su tío, y finalmente terminando en una cueva borracho y participando, sin darse cuenta, de incesto.  Eso no quiere decir que él era impío porque Pedro nos dice: “Pero Dios salvó a Lot, un buen hombre que se angustiaba por la mala vida que llevaba esa gente perversa.  Lot era bueno, pero su corazón se atormentaba por todo lo que tenía que ver y oír todos los días viviendo entre tantos perversos.”  Lo que esto nos dice es que ni siquiera pudo disfrutar los tiempos antes de que viniera la destrucción de Sodoma y Gomorra.   Su corazón se atormentaba diariamente por lo que sucedía pero lo interesante del caso es que nunca se marchó.  Parece que estaba muy atado a lo que poseía en la ciudad y lo que esta representaba para él: aparente seguridad, prestigio y riquezas.

Solo espero que cada vez que tenga que decidir, escoja a favor de Dios y no a favor mío.  ¡Qué así me ayude Dios!

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Filed under Abraham e Isaac y Jacob

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