Génesis 24: Isaac se casa con Rebeca

Este es el tiempo de movernos en la serie al próximo personaje que lo es Isaac.  Ya Abraham está viejo y está pensando que es tiempo que Isaac, su hijo, se case y comience a tener hijos.  Así que habla con su hombre de confianza, y lo hace jurar que le va a buscar esposa a su hijo con su familiares en Mesopotamia.  El jura y se lanza al viaje en busca de la novia.

Lo primero que me llama la atención, es que para este tiempo ya comienza a notarse un énfasis de no casarse con extranjeros.  La razón no tiene que ver con raza, sino mas bien con religión.  Si los extranjeros estaban dispuestos a dejar a sus dioses y servir al Dios de Abraham, eran mas que bienvenidos (caso de Rut posteriormente en el pueblo de Israel) pero sino, había una insistencia en casarse con los del mismo clan o familia.  De esa manera buscaban garantizarse que adorarían al Dios de Abraham.  Esto sería bien importante en la historia de Israel, porque esto va a ser uno de los elementos clave para que ellos se identifiquen como pueblo escogido por Dios.

Nosotros tenemos en las epístolas de Pablo en que no hagamos yugo desigual.  En mis años en el ministerio he encontrado que esta es una de las principales causas porque los jóvenes adultos se separan de Dios.  Siempre pensamos que los podemos convertir, que los vamos a ganar.  Cuando era adolescente en la Alianza de Arecibo, me acuerdo una de las veces que la esposa del pastor habló a los jóvenes.  En esta, le pidió a una joven que se trepara a una mesa, y de allí tratara de subir a ella a otro joven.  No pudo y mientras trataba, la esposa del pastor le dijo al joven que la halara en su dirección y cuando lo hizo la bajo de la mesa a la muchacha.  Ella entonces dijo que esto era una ilustración de yugo desigual.  Es mas probable que el impío de la relación lleve hacia al mundo al cristiano a que el cristiano lleve al Señor al impío.  Esto no significa que no pueda suceder, nada es imposible para Dios, pero es muy poco probable.   Una cosa es tratar de traer a un amigo a la iglesia, evangelizarlo, hablarle de Cristo pero otra es tratar de traer al novio (a)/esposa (o) a la iglesia cuando ya desde el comienzo estábamos en contra de los que nos exhorta la palabra de Dios.  Nunca nos quejemos de lo que cosechamos por nuestros actos de desobediencia.

Lo segundo que resalta es la provisión de Dios.  El enviado de Abraham va al pozo correcto, a la hora correcta, ora de forma específica, la primera muchacha que se acerca tiene la actitud correcta, es virgen, es de la familia correcta y esta dispuesta a marcharse para casarse con Isaac.  ¿Coincidencia o provisión de Dios?  Yo voto por la segunda.  Dios es fiel con sus hijos e hijas y provee la pareja correcta a aquellos que buscan de él y esperan pacientemente porque Dios actúe.  Díganmelo a mí, que llevo 31 años de casados y tres hijos con ella.  Dios siempre provee a aquel que le obedece.  ¡Aleluya!

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Filed under Abraham e Isaac y Jacob

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