Deuteronomio 2: Los israelitas deambulan por el desierto cuarenta años

Moisés, al repasar la historia de los israelitas, les recuerda con amargura las rebeliones que los llevaron a ser castigados a deambular por el desierto por cuarenta años.  Los que lo escuchaban, tan solo habían sido niños cuando todos estos eventos sucedieron, así que Moisés les recuerda porque sus padres no entraron a la tierra prometida.  Aparte de Josué, Caleb y la familia de Moisés, todos los demás habían sido criados en el desierto.  Me pregunto si nosotros debiéramos hacer lo mismo con las nuevas generaciones que se levantan.  De vez en cuando, debo recordarle a mis hijos, de donde salimos y como Dios ha sido misericordioso con sus padres a través de los años.  De esta manera sabrán, que Dios es fiel y tal vez, solo tal vez, no cometerán los mismos errores que su madre y yo hemos cometido y si sabrán que cuando tengan problemas, que Dios siempre estará allí con ellos y que nunca los desamparará.

Dios durante esos años les da instrucciones específicas por donde iban a pasar, como comportarse y a quien podían o no atacar.  Dios les dice que no pueden tocar a los hijos de Esaú, ni tampoco a los de Moab pero luego de 38 años, después que murieron los hombres de edad de guerra que se negaron a entrar a la tierra prometida, les da instrucciones de atacar a los amorreos.  Cuando Dios les da esas ordenes a Moisés, le anuncia que “Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, los cuales oirán tu fama, y temblarán y se angustiarán delante de ti.”

Aquí tenemos otro caso de endurecimiento, pero en este se describe como de espíritu, Este caso de testarudez resultó en que los israelitas tomaron todas sus ciudades y las destruyeron incluyendo todos los hombres, mujeres y niños.  En este caso solamente tomaron los ganados y los despojos de las ciudades.  Dos cosas me llaman la atención.  La primera es que aunque Dios se los había entregado, ellos envían inicialmente palabras de paz.  El rey de Hesbón, Sehón, vino con tambores de guerra pero los israelitas ni atacaron por sorpresa o con engaño.  Simplemente se enfrentaron e Israel venció por la poderosa mano de Dios.  La segunda es que finalmente parece que Israel aprendió la lección porque hicieron exactamente lo que Dios les había pedido y no se atrevieron a desobedecerlo atacando otros sitios que Dios les había prohibido.

Hay una escena en la película “The Lion King” que me gusta. Es cuando Rafiki esta hablando con Simba y lo golpea en la cabeza.  La siguiente conversación toma lugar:

Simba: ¡Oww! Por Dios, ¿qué fue eso?

Rafiki: No importa; ¡está en el pasado!

Simba: Sí, pero todavía me duele.

Rafiki: Oh sí, el pasado puede doler.  Pero de la forma en que yo lo veo, tu puedes huir de él o puedes aprender de él. (Rafiki trata de darle de nuevo con su bastón y Simba lo esquiva.)  ¡Ja!  ¿Lo ves?  Entonces ¿qué vas hacer?

Israel comenzó a aprender de sus pasados errores y de la misma manera espero yo poder aprender.  ¡Señor, ayúdame a que no cometa los mismos errores, sino que aprenda de ellos y cada día pueda acercarme más a ti!

Leave a comment

Filed under Moisés y el éxodo

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s