Hechos 8: Hay conversiones entre los no judíos

Antes de hablar de conversiones, hay que mencionar a Saulo.  Saulo es Pablo antes de convertirse.  Se nos dice que “Y Saulo consentía en su muerte. . . . . Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.” Definitivamente que no era un angelito.  Es claro que este periodo de su vida, él nunca se perdonó por completo así mismo, aunque es claro que Dios lo perdonó, porque en Corintios, él dice de si mismo, que es el mas pequeño de los apóstoles porque persiguió a la iglesia de Dios.  ¡Qué milagro mas grande que éste!  A veces oímos noticias e inicialmente dudamos pero nunca se nos puede olvidar que Dios es el Dios del Universo.  Todo se sujeta a él y él hace los milagros que le place y no hay un milagro mayor que la vida transformada de un individuo, en este caso de perseguidor a perseguido por su fe.

Los cristianos en Jerusalén son perseguidos y por eso, “todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.”  ¿Por qué no los apóstoles?  Tal vez las autoridades no se atrevían a actuar en contra de ellos inicialmente pero fue algo beneficioso porque los que se fueron a predicar fueron los miembros de la iglesia que al fin de cuentas, eran los más importantes para que el nuevo movimiento creciera.

Hasta este momento el movimiento estaba concentrado solamente en los judíos, pero Dios tenía otros planes.  Felipe no se lo esperaba pero el iba a ser el primero que iba oficialmente a llevar el evangelio a los samaritanos, que los judíos consideraban herejes y no se llevaban.  Pero el evangelio rompe las barreras y esto ayudo a que más tarde Felipe, se encontró con un funcionario etiope para romper también las barreras raciales.  Es interesante señalar, que la presente iglesia cristiana de Etiopía afirma descender  en forma ininterrumpida de la conversión que se relata en este capítulo.

Dios no hace acepción de personas y el quiere que todos se salven.  Nunca debo de escoger a quien le hablo sino que sea Dios quien escoja por mí.  En es su soberanía, decidió quien va a escuchar el mensaje y el momento en que va a suceder.  Mi trabajo solo es estar disponible al Espíritu Santo porque él se va a encargar de todo aún en las palabras que voy a decir.  Yo solo hablo y él se encarga del resto.  Y si no hablará, él se encargaría de buscar quien lo vaya hacer, nadie es indispensable.  Si es necesario, aún el Espíritu Santo va a hablarle a los que tienen que oír, directamente a través de sueños o otros medios, porque la gente va a escuchar y va a venir porque Dios esta llamando en estos tiempos, como en los antiguos, a un pueblo que le siga y le sirva.  ¡Señor, úsame a mí!

Leave a comment

Filed under La salvación

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s