1 Pedro 1: Viviendo como hijos obedientes de Dios

En este pasaje se nos habla de cómo debemos vivir como hijos obedientes a Dios.  Pedro nos dice que tenemos que alabar a Dios, confiar en él y vivir vidas santas delante de su presencia.  Primeramente alabamos a Dios porque “nos hizo renacer para una esperanza viva, . . . para una herencia incorruptible, . . . reservada en los cielos para vosotros, . . . para alcanzar la salvación . . .”  Dios me ha hecho un nuevo hombre y me ha dado una vida con esperanza. El me protege con su poder, para que pueda ser salvado tal y como lo planeó para los últimos tiempos.  La gente que recibió esta carta originalmente estaban comenzando a pasar por persecuciones y sin lugar a dudas que surgían muchas preguntas debido a la situación.  Pero Pedro les dice, que van a alcanzar la salvación, que el mismo Dios se la estará guardando.

En segundo lugar, tenemos que confiar en Jesucristo, que aunque no lo hemos visto, lo amamos y creemos y sabemos que nos va a salvar.  Es difícil sentirlo cuando estamos en medio de la prueba, pero nuestra fe nos puede sostener y ayudar a salir victoriosos.  El mero hecho que pasemos la prueba, nos indica la salvación que nos espera.

En tercer lugar,  tenemos que vivir como santos.  Antes de uno venir a Cristo, es ignorante, no sabe y hace cosas que desagradan a Dios.  Pero ahora lo hemos encontrado y no podemos vivir como antes.  Se espera de mí que viva en santidad “porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”  Esto me indica que no es una opción, como algunos quieren presentarlo, sino que es una expectativa de parte de Dios con respecto a mi vida. Tengo que mostrarle respeto a Dios en todo lo que haga mientras este caminando sobre esta tierra.  Tengo que separarme para él porque mi libertad fue pagada “con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”.

¿Cómo puedo vivir una vida santa?  Obedeciendo la verdad que está en la Palabra de Dios.  ¿Cómo voy a poder hacerlo?  A través del nuevo nacimiento que experimente el día que vine a Dios.  Esa palabra que vive y permanece para siempre, son las buenas noticias de que puedo vivir una vida que agrade y glorifique a Dios.

Leave a comment

Filed under Epístolas Generales

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s