1 Pedro 3: Deberes de todos los cristianos

En este capítulo Pedro da una lista de deberes que todos los que profesamos seguir a Cristo debemos de cumplir.  El se dirige primeramente a las esposas, luego a los esposos para culminar hablando con todos en general.   A las esposas les exhorta a que se sujeten y obedezcan a sus esposos.  Se asume en la secuencia que si el esposo es creyente no debe ser tan difícil pero se enfoca especialmente a las mujeres de maridos no creyentes porque tal vez ahí no hay el incentivo, porque no necesariamente van a ser correspondidas.  La idea es que pueden ganarlos sin palabras, solamente con su testimonio de cómo actúa una mujer cristiana.  Y como en este caso la conducta es tan crucial, ésta debe ser pura (santa) y respetuosa.  Esto se puede mostrar externamente no vistiendo lujosamente, ni adornándose con joyas de oro o peinándose exageradamente.  ¿Prohíbe esto que la mujer cristiana use joyas?  No creo, pero definitivamente que todos tenemos un entendimiento de lo que es extremo y no apropiado para vestir.  Internamente, la mujer debe tener un espíritu suave y tranquilo como el ejemplo que se da de Sara, la esposa de Abraham.

A los esposos, Pedro los exhorta a que vivan con ellas sabiamente.  ¿Qué quiere decir esto?  Básicamente es respetarlas como es debido, ser comprensivos con ellas dándoles el honor que les corresponde.  Los esposos tienen que reconocer que ellas son más delicadas, que no tienen la misma fuerza que nosotros pero que son iguales porque están llamadas a compartir con nosotros la vida eterna.  ¿Cuál es el incentivo?  Aparte de que es la voluntad de Dios, si queremos que nuestras oraciones sean escuchadas, debemos hacerlo así.  Interesante, ¿verdad?  ¿Sientes que Dios no esta escuchando tus oraciones?  ¿Cómo estás tratando a tu esposa?  ¿Cómo la trato yo?

Todos los creyentes deben tener un mismo sentir, tenemos que vivir en armonía y amándonos los unos a los otros.  ¿Por qué en muchos casos no se ve?  Dos factores, o no sean convertidos o no están creciendo en el Señor.  Cuando es un nuevo creyente se entiende, pero ¿qué del que lleva muchos años y continúa sembrando cizaña y disensión?    Se tiene que arrepentir de su pecado, volver a Dios y humildemente buscar de su rostro.  Pero en lo que lo hace, no puede ocupar ninguna posición de liderato en la iglesia y hay que amorosamente corregirlo de su mal camino.

Pedro procede a decir, “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.  Hay que estar siempre dispuestos a explicarle a la gente nuestra fe.  ¿Cuántos cristianos conocemos que no pueden presentar el evangelio a otra persona?  Yo cuando niño aprendí un método usando una ilustración de un puente y una cruz que permite cruzar de un lado al otro con los versículos correspondiente.  Muchos han venido a Cristo con él pero tengo que asegurarme de que lo continuo usando cada vez que tenga la oportunidad.

Hay algo que no entiendo y es cuando se nos dice: “en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados”.  No estoy seguro de lo que Pedro quiere decir con esto.  Puede ser que se refiera a que en el intervalo de su muerte y resurrección, Cristo estuvo predicando en el Hades.  El problema con eso es que significa que Dios ofreció una segunda oportunidad a los que estaban condenados antes del diluvio pero si esto es así debería entonces ser igual para todo el mundo incluyendo los que hoy en día mueren sin escuchar acerca del evangelio.  ¿Les va a predicar Jesús nuevamente en el infierno en un futuro cercano?  Otra posibilidad es que fue el desfile victorioso y juicio sobre los ángeles caídos. Normalmente la palabra “espíritus” se refiere a ángeles en las escrituras.  Estos ángeles, según Génesis 6:1-4, tuvieron relaciones sexuales con mujeres y fueron encarcelados por sus pecados.  Judas hace referencias también de esos ángeles. Solamente cuando llegue al cielo lo sabré pero lo importante de esta sección es la victoria sobre las huestes de maldad cuando se nos dice: “quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.”  Soy parte del equipo ganador.  ¡Aleluya!

Leave a comment

Filed under Epístolas Generales

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s