2 Timoteo 2: Un fiel soldado de Jesucristo

“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.”  ¿Cómo uno se esfuerza en la gracia?  ¿Qué quiere decir esto?  Timoteo sabía de la misma manera que Pablo, que él no iba a poder encontrar suficiente fuerza en sí mismo para servir fielmente a Dios.  Sólo por la gracia de Dios, podría él esperar permanecer fiel.  Pablo le pide que se esfuerce, que coopere activamente con Dios y lo que lo va a sostener es la gracia, el regalo inmerecido que Dios da a aquellos que están necesitados.

Timoteo en su tarea va a necesitar ayuda.  El que ha sido discipulado tiene que discipular.  Por eso Pablo le dice: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”  Uno esta obligado no sólo a aprender y crecer en el Señor, sino a reproducirse en otros.  Un líder de grupo pequeño tiene que generar otros líderes, un pastor tiene que engendrar otros pastores.  Esto no es que se vaya a escoger a cualquiera.  El pasaje dice que escoja a personas en que se pueda confiar, para que a su vez le enseñen a otros.  Pablo procede a dar ejemplos de la vida real.  Él habla de soldados, atletas y labradores.  El soldado, dedicado a su carrera militar, no permite que los eventos de la vida lo desenfoquen.  El atleta lucha dentro de las reglas, legítimamente.  El labrador, si quiere fruto primero tiene que trabajar.  La recompensa esta ahí, la pregunta es como llegaremos a ella.  Estos tres grupos tienen algo en común, la disciplina de sus profesiones.  El “esfuérzate” anterior a mi me indica alguien que se está preparando para la batalla, o para la competencia atlética.  Esto requiere disciplina y ayuda y por eso es que hay que preparar a otros para lo mismo.  También Pablo le menciona, “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”  Timoteo tiene que prepararse y ser capaz de usar bien las escrituras tal y como los atletas y soldados se preparan.

Me parece que para Pablo, como para cualquier otro, el estar preso era algo significativo  No tanto por las aflicciones y el sufrimiento, sino porque le impedía a él proclamar con libertad el evangelio y por lo que la gente pudiera pensar de si Dios lo había abandonado o no.  No era por su reputación, mas bien por como esto afectaba la reputación del evangelio que el predicaba.  Por eso el siempre aclara que él está preso por la proclamación del evangelio y no porque haya hecho algo malo.

Es aparente también de todas estas lecturas, que uno puede hacer muchas cosas pero lo que no podemos hacer es negar a Jesucristo.  Él lo dijo y Pablo aquí lo confirma, si lo negáramos, él nos negará.  Puedo serle infiel, y Jesucristo permanecerá fiel, es parte de su carácter, pero si lo niego entro a otro nivel debido al hecho que me estoy avergonzando de él y por lo tanto me estoy separando de él.  No me debo avergonzar nunca de Cristo y no debo negarlo, no importa las circunstancias en que me encuentre.  De que no vaya a tener perdón si lo hago, no es a eso lo que me refiero, porque su misericordia es más grande de lo que nos podamos imaginar, pero tengo que regresar arrepentido a él, tal cómo Pedro hizo luego de negarlo tres veces.  Jesús no lo desechó, sino que lo restauró y Pedro aprendiendo la lección, no lo negó más, muriendo por su nombre mas tarde en su vida.

Leave a comment

Filed under Epístolas de Pablo

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s