2 Timoteo 4: Insistiendo en todo momento

Esto son los tiempos de ser “politically correct”.  No podemos ofender a nadie, aunque lo que digamos sea la verdad, tal y como se encuentra en las escrituras.  Una vez escuche a un pastor predicar con respecto al homosexualismo y en un mensaje de 45 minutos solo menciono la palabra pecado una sola vez y casi ni se le oyó ni explicó las consecuencias del mismo.  Hace un tiempo atrás participe de una actividad de una iglesia para ayudar una comunidad en la cual se le dio instrucciones al grupo que se podía repartir la ayuda pero no se podía predicar para no ofender a nadie.  Estamos más preocupados por lo que pensarán de nosotros, en vez de preocuparnos por la condición espiritual de la gente que nos escucha.

Sin embargo, Pablo piensa de otra manera.  Pablo usa la frase, “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo”, para darle un sentido de urgencia a lo que va a pedir.  Se le dice “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.”  En otras palabras, Timoteo tiene que anunciar el evangelio,  insistiendo en todo momento, siendo oportuno o no.  Eso no se parece a lo que pensamos en estos días.  Muchas veces tenemos temor a lo que la gente piense de nosotros si nos ponemos a convencerlos, corregirlos cuando se equivoquen y enseñarles.  No tengo ningún problema en que se haga de buena manera, cortésmente, siendo considerado, pero hay que hacerlo.  Para el que no tiene a Dios, desde su perspectiva, nunca hay un buen momento para hablarle.  Por eso, uno tiene que estar dispuesto, en el momento de Dios, ser inoportuno y presentar el evangelio.  Si esperamos a que vengan a la iglesia, hay muy pocas probabilidades que suceda.

Pablo le advierte a su discípulo, “Porque llegarán tiempos en que la gente no querrá escuchar la verdadera enseñanza que conduce a una vida recta y sólo buscarán rodearse de maestros que los complazcan diciendo lo que quieren escuchar. (PDT)”  Si no me quieren escuchar, ¿por qué debo de hablarles?  Porque su actitud no me excusa.  Yo tengo una obligación que cumplir independientemente de lo que yo piense cual va a ser el resultado.  No debo perder la calma, sino que debo dedicarme a contar la buena noticia y cumplir con mis deberes como siervo de Dios.  ¿Has hablado de Jesús con alguien hoy?

Timoteo debe seguir el ejemplo de su mentor.  Pablo ha luchado hasta el final, ha permanecido fiel y sabe que lo que le espera es la corona que se le dará como premio por su obediencia.  Mi trabajo es ser fiel en la predicación, en la oración y en la enseñanza.  Tengo que confiar de que Dios se encargará del resto y que ese esfuerzo dará fruto al tiempo de Dios.  Si hago así, también yo recibiré mi corona de justicia en el cielo.

Pablo dice: “Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.”  ¿No debe ser eso algo que debo aspirar?  Pablo dice que Marcos le es útil a él para el trabajo de Dios.  Espero que un día, un Pablo de estos tiempo piense lo mismo de mí y de los míos.  Esa va a ser mi oración del día de hoy, deseo ser útil en la obra de Dios y en la predicación de su Palabra.  Amén.

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