Salmo 9: Alabanzas a la justicia de Dios

Este salmo es una canción de acción de gracias por la derrota de enemigos extranjeros.  David comienza alabando a Dios con todo su corazón y contándole a otros sus maravillas.  Se aprecia que uno no puede quedarse callado ante las maravillas de Dios.  Por la alegría y regocijo que se experimenta al ser uno beneficiario de la misericordia y el amor de Dios, no queda otro remedio mas que contarle a otros lo que Dios ha hecho por nosotros.  Si no lo hago, puede ser por dos razones, no quiero o puedo reconocer lo que Dios hace o no estoy lo suficientemente agradecido para contarle a otros.  Diariamente debo pensar en las cosas que Dios ha hecho por mí y alabarle y glorificarle por eso. Pero esa expresión no debe ser solamente a solas con Dios sino que, si estoy agradecido y lleno de su alegría y paz, compartirla con otros.  Eso es lo que David está haciendo cuando dice, “Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas.  Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo.”

Dios es tan grande y poderoso que hace que los enemigos se retiren y perezcan.  David acreditaba todas sus victorias a Dios.  ¿Hacemos nosotros lo mismo?  El cristiano tiene que tener cuidado de no caer en la trampa de pensar que él fue quien lo hizo.  Todo lo que hago es porque Dios en su gran misericordia me lo permite hacer así que cuando sale bien el crédito es para Dios.  ¡Señor, que nunca piense que soy autosuficiente sino que tú siempre seas el protagonista y yo solamente tu siervo!

Al uno servirle a Dios, tiene la ventaja que él permanece para siempre.  Dios no cambia, uno puede contar con él y en su momento, “El juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud.”  Dios es justo y si hay algo con lo que puedo contar es que siempre actuará justamente.  Cuando uno anda en sus caminos y le sirve, no debe tener miedo en que si Dios va actuar caprichosamente o injustamente porque él es la definición de la justicia.  La bendición para nuestra vida es que Jesucristo nos hace justos delante de la presencia de Dios y por lo tanto no hay nada de lo cual deba temer.

Dios también es mi refugio, especialmente en los tiempos de angustia y tribulación.  Nunca él se ha olvidado de aquellos que confían en él.  Uno puede pasar por pruebas, como Job, o puede haber sido perseguido, como David, y hasta en ocasiones sentirse desamparado, cuando en realidad nunca lo ha sido.  Porque conocemos su nombre, quién es él y lo que ha hecho, y lo buscamos, podemos confiar que él nunca nos desamparará. “En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.”

David continuamente exhorta a que en acción de gracias, alabemos el nombre de Dios.  Él dice: “Cantad a Jehová, que habita en Sión; Publicad entre los pueblos sus obras.”  David tiene la convicción de que la revelación y el favor de Dios con Israel, no se puede confinar tan solo a los israelitas.  Sus obras tienen que ser comunicadas hasta los confines del mundo.  De esta manera la luz de Dios también los iluminará.  No podemos solamente compartir lo que Dios ha hecho en nuestras vidas entre los creyentes.  Eso es bueno pero también hay que compartir con los no creyentes las grandes cosas que Dios ha hecho.  De esa manera, lo conocerán y se unirán a alabar y glorificar su santo nombre. ¡Amén!

2 Comments

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2 responses to “Salmo 9: Alabanzas a la justicia de Dios

  1. Gracias por estas notas donde dice “Todo lo que hago es porque Dios en su gran misericordia me lo permite ” hace reflexionar a uno……..gracias

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