Salmo 20 y 21: Orando y dando gracias por la victoria

Este primer salmo comienza con el pueblo orando por el rey.  Mas tarde pasa a ser en primera persona según cambiaba el que lo recitaba en el templo que probablemente era el sumo sacerdote o el mismo rey.  Es una oración clamando por la victoria.  Probablemente  David lo compuso para expresar las oraciones del pueblo por su éxito como jefe de la nación.  Se le pide a Dios que lo escuche, que lo defienda, que le ayude, sostenga y acepte sus ofrendas y sacrificios.  El pueblo cuando ora este salmo le pide a Dios que le otorgue al rey conforme a sus deseos del corazón y que le otorgue todas sus peticiones.  Francamente, me gustaría que la gente orara así por su pastor o líder.  Me imagino una iglesia intercediendo diariamente por sus líderes y estos sintiendo el respaldo de los miembros de la iglesia.  Debe ser glorioso el sentirse respaldado así por un pueblo que intercede por uno.  Las dos ocasiones que plante iglesias, logre conseguir grupos de mas de 25 personas que oraban por mi y la obra diariamente.  Todo el éxito y las bendiciones recibidas en ese tiempo fue debido a esos guerreros de oración.

Lo otro que se contrasta aquí es en quién se confía.  Algunos confían en las cosas que tienen que le dan poder y autoridad, pero el siervo de Dios confía en el nombre de Dios.  En el otro extremo, algunos “flaquean y caen, mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie.”  Esta oración le pide a Dios que ayude al líder, en este caso al rey.  Termina diciendo, “Señor, ¡dale la victoria al rey!  ¡Respóndenos cuando te llamemos! (DHH)”.  ¡Qué lección de respaldo de oración por nuestros líderes!  Tenemos que orar por ellos y siempre apoyarlos con nuestras oraciones.

Si el primero de estos dos salmos es orando por la victoria, el segundo es dando gracias a Dios por ella.  El pueblo dice en esta ocasión, “Le has concedido el deseo de su corazón, y no le negaste la petición de sus labios.”  Dios contestó la oración anterior y por eso el pueblo adora y le da gracias a Dios.  Lo importante en el salmo es que se ve qué la victoria no fue por la fuerza del rey ó sus habilidades y estrategias, sino por la gracia y misericordia de Dios que ha intervenido a favor del rey.  Esto es el resultado de las oraciones del pueblo y  “Por cuanto el rey confía en Jehová, y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.”  Es una combinación del pueblo orando y el líder confiando en Dios.  Si es cierto que el líder necesita el respaldo en oración, también es cierto que el líder tiene que tener puesta su fe y confianza en Dios.  Una cosa no va sin la otra.  También el líder no debe nunca olvidar que el poder viene de Dios y no de sí mismo y por lo tanto mas vale que viva su vida en total dependencia del Dios Altísimo.  ¡Señor, permite que ha lo largo de mi vida encuentre hermanos que intercedan por mí y obra para que nunca confíe en mis fuerzas sino que siempre ponga mi confianza en ti!

2 Comments

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2 responses to “Salmo 20 y 21: Orando y dando gracias por la victoria

  1. José Santana

    Amén. Que el Señor oiga i le conceda sus peticiones. Amén

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