Salmos 126 al 128: De la tristeza a la alegría

¡Cuánto nos gozamos cuando Dios nos libera!  ¡Nos parece un sueño!  Nos alegramos, disfrutamos, cantamos himnos en agradecimiento a Dios.  Ese testimonio resulta en que los que nos rodean se maravillen de lo que Dios ha hecho con nosotros.  El salmista le pide a Dios que “devuélvenos el bienestar, como le devuelves al desierto sus arroyos.(TLA)”  Recientemente estuve en Israel y los primeros días estuvo lloviendo como no ocurría en los últimos 40 años.  Por primera vez entendí este pasaje.  Es extraño el estar en medio del desierto y ver carreteras bloqueadas por tanta agua que esta bajando del desierto hacia el mar Muerto.  Si estuviera en aquellos tiempos, el ver esto sería de gran bendición para mi vida.  Aún en estos tiempos pude apreciar como tanto palestinos como israelitas le daban gracias a Dios por lo que estaba sucediendo.  De la misma manera, el creyente le da gracias a Dios cada vez que él lo libera de sus opresores y captores.

El salmo 127 comienza diciendo:  “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.”  Esto es algo que no se nos debe olvidar.  Es mejor ser parte del equipo de construcción que construye la casa que Dios está edificando que ser el dueño de la casa donde Dios no está.  De la misma manera, nadie puede proteger una ciudad que Dios no quiera que se proteja.  Así que es mejor estar en el centro de la perfecta voluntad de Dios que el estar en donde Dios solamente permite o tolera que estemos.

Otro aspecto en el salmo es que los hijos son una bendición y regalo de Dios.  Es un gran privilegio el levantarlos en el Señor, verlos crecer en sabiduría y entendimiento.  Ver como se envuelven en los ministerios de la iglesia y poder aconsejarles y bendecirles.  “Quien tiene muchos hijos, bien puede decir que Dios lo ha bendecido.  No tendrá de qué avergonzarse cuando se defienda en público delante de sus enemigos. (TLA)”

El último salmo nos señala que Dios va a bendecir a todos los que le obedecen y siguen sus enseñanzas.  Estas bendiciones serán manifestadas en nuestro hogar, donde siempre disfrutaremos de lo que ganemos en el trabajo, y en hijos fuertes que podrán ayudar en todos los aspectos de la familia.  Por eso, “He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová.”

Leave a comment

Filed under Salmos

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s